El legado de Ruth Bader Ginsburg: La jueza feminista que cambió la historia

El legado de Ruth Bader Ginsburg: La jueza feminista que cambió la historia

Daniela Alexandra Pulido Ramírez 

Alumna de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro del Equipo Editorial de Pólemos.


«We should not be held back from pursuing our full talents, from contributing what we could contribute to the society, because we fit into a certain mold ― because we belong to a group that historically has been the object of discrimination.»

-Ruth Bader Ginsburg (1933-2020)-

1. Introducción

El pasado 18 de septiembre falleció Ruth Bader Ginsburg, jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, debido a ciertas complicaciones producto del cáncer pancreático contra el cual venía luchando desde hacía dos décadas. La muerte de Notorious R.B.G.– apodo que recibió la jueza- ha remecido al mundo, en especial, a la población estadounidense. Tal impacto ha causado su fallecimiento que, tras darse a conocer la noticia a través de un comunicado del presidente de la Corte Suprema, cientos de personas se dirigieron a los exteriores de la Corte para realizar una vigilia en su honor, iluminando las calles de Washington D.C. con centenares de velas[1].

El gran aprecio y respeto que expresan los estadounidenses por la jueza Ginsburg no es gratuito.  Su labor como defensora de los derechos de las mujeres, así como de otros grupos históricamente marginados, ha marcado un antes y un después en el sistema jurídico norteamericano. Si bien dicha labor no fue sencilla, la lucha incansable de Ginsburg por defender lo que consideraba justo la llevó a convertirse en jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, siendo participe de algunas de las reformas constitucionales más importantes en términos de equidad de género. En homenaje a dicha lucha, el presente artículo realizará un breve recorrido por la carrera de Ruth Bader Ginsburg, desde sus hazañas como abogada, hasta sus históricos fallos como jueza. Asimismo, se analizará cómo su fallecimiento ha repercutido en la situación política de los Estados Unidos.

2. Un breve recorrido por la carrera de R.B.G.

Descendiente de inmigrantes judíos, Joan Ruth Bader nació el 15 de marzo de 1933 en Brooklyn, Nueva York. Durante su infancia y adolescencia, Ruth fue influenciada por su madre, Celia Amster Bader, quien fomentó en su hija el amor por la lectura y el lenguaje. Lamentablemente, Celia falleció poco antes de que Ruth se graduase de la escuela secundaria. No obstante, aquella flama que Celia había encendido en su hija, perduraría por siempre en Ruth[2]. Durante una entrevista realizada en 1993, la jueza Ginsburg habló sobre el estrecho vínculo que la unía con su madre: “Mi mayor inspiración fue mi madre; ella nunca tuvo la oportunidad de ir a la universidad, pero me enseñó a perseguir el aprendizaje y a tener confianza en mí misma, y eso es invaluable” (Hunt 1993, 117)[3].

En 1956, tras graduarse de la Universidad de Cornell, Ruth se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de Harvard, ubicada en la ciudad de Cambridge, en Massachusetts. Sin embargo, debido al empleo que su esposo había conseguido en la ciudad de Nueva York, Ginsburg se transfirió a la Escuela de Derecho de Columbia, donde se graduó entre las mejores de su clase. En la década de 1970, Ruth empezó a defender casos basados en la discriminación por razones de género como parte de su labor en la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU). En este sentido, entre los años 1973 y 1976, ella participó en seis casos en torno a la equidad de género ante la Suprema Corte, ganando cinco de ellos. En dichos casos, Ruth expuso los sesgos de géneros existentes en las leyes, estableciendo así un marco legal para la lucha por la equidad entre hombres y mujeres.

En el año 1980, el presidente Jimmy Carter nominó a Ginsburg como candidata a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia; puesto que Ruth terminó consiguiendo. Durante los trece años que ocupó dicho cargo, Ginsburg escribió más de 300 opiniones en torno a temas de relevancia social. Posteriormente, en 1993, el presidente Bill Clinton la nominó a la Corte Suprema, nominación que fue aprobada por el Senado de Estados Unidos, con 93 votos a favor y 03 en contra. De este modo, Ruth se convirtió en la segunda mujer en acceder a la Corte Suprema. A medida que la Corte se hizo más conservadora, la jueza Ginsburg se movió cada vez más hacia la izquierda y se hizo famosa por sus ardientes disensiones respecto a los otros jueces, desempeñándose como la integrante más importante del ala liberal de la Corte Suprema, con votos progresistas sobre los temas sociales más controversiales del momento, incluidos el derecho al aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el derechos al voto, la inmigración, la atención médica, y la acción afirmativa.

3. La lucha de R.B.G. por la equidad de género

A lo largo de su brillante carrera, la jueza Ginsburg luchó fervientemente por la defensa de la equidad de género en las leyes estadounidenses. En ese sentido, en el siguiente apartado, se realizará un breve recuento de la batalla de Ruth- como abogada y, posteriormente, como jueza- por erradicar las leyes que discriminaban a las mujeres por razones de género.

3.1. Su labor como abogada

A lo largo de la década de 1970, Ruth argumentó seis casos ante la Corte Suprema, ganando cinco de ellos. Estos casos exponían los sesgos de género que existían en las leyes estadounidenses de aquel entonces. En la mayoría de casos, dichas leyes habían sido establecidas para “defender” a las mujeres. Sin embargo, como argumentó Ginsburg, dichas leyes a menudo “podían tener un efecto perverso” (Roberts 1993, 26), ya que podían representar a las mujeres como débiles e incompetentes[4]. En ese sentido, para lograr la victoria en aquellos cinco casos, Ginsburg empleó una astuta estrategia para convencer al tribunal, compuesto exclusivamente por hombres, de que discriminar por motivos de género no solo era incorrecto, sino que violaba la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, la cual garantiza una protección a todos los ciudadanos bajo la Ley. Dicha estrategia consistió en presentar a los hombres como las víctimas de la discriminación por razones de género, teniendo como lógica que “toda discriminación que afectaba a los hombres también afectaba a las mujeres”[5].

En Frontiero v. Richardson (1973), Ginsburg sostuvo que las leyes relativas a la aceptación de las declaraciones de dependencia por parte de los militares respecto a sus cónyuges, con el fin de obtener prestaciones sociales, debían aplicarse por igual a los hombres y mujeres en servicio[6]. En Weinberger v. Wiesenfeld (1975)- el caso de un viudo a quien se le denegaron beneficios sociales tras el fallecimiento de su esposa- la Corte Suprema votó a favor de abolir la diferenciación entre viuda o viudo en relación a los beneficios del Seguro Social[7]. En ambos casos, Ginsburg argumentó a favor de los hombres y ganó. Pero también ganaron las mujeres. Al desafiar las leyes que se basaban en estereotipos anticuados respecto a estas últimas, Ruth amplió los roles disponibles para las mujeres en la sociedad estadounidense. Gracias a Ginsburg, los tribunales ya no asumieron que las mujeres no eran capaces de ser proveedoras primarias o cabezas de familia.

Junto con las victorias de Ruth, llegó un mayor entendimiento, por parte de los jueces supremos, de que cualquier discriminación por razones de género debía ser examinada con mayor detenimiento. Dicho entendimiento fue finalmente codificado en 1976 con el caso Craig v. Boren, en el cual la Corte Suprema derogó una ley de Oklahoma que permitía a las mujeres comprar cerveza a los 18 años, pero prohibía a los hombres hacerlo hasta cumplir 21. Dicha diferenciación se basaba en la asunción de que las mujeres jóvenes tenían menos probabilidades de conducir borrachas que los hombres jóvenes. Frente a ello, Ginsburg dijo que la Corte Suprema, al derogar dicha ley, reconoció que el “estereotipo familiar: el niño activo, agresivo y asertivo; la niña pasiva, dócil y sumisa” (Graham 1994, 215) no debería ser la base de las leyes. De esta forma, se admitió que la promesa de la Decimocuarta Enmienda de igual protección ante la ley también podía extenderse a la igualdad de los sexos.

3.2. Su labor como jueza

La labor de Ruth como jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos comenzó en 1993, tras ser nominada por el presidente de aquel entonces, Bill Clinton, y ser confirmada por el Senado estadounidense. A lo largo de su admirable carrera como jueza, Ruth Bader Ginsburg demostró una y otra vez su capacidad para usar la lógica antes que las emociones. Al respecto, Ginsburg afirmó que, como jueza, siempre se guio por las palabras del presidente del Tribunal Supremo William H. Rehnquist en referencia a la obligación del juez de actuar con justicia «incluso cuando la decisión no sea … lo que quiere la gente local». Fiel a sus ideales, la jueza Ginsburg fue una gran defensora de los derechos de las mujeres, siendo partícipe de fallos históricos a favor de la equidad de género; entre ellos: United States v. Virginia, y Whole Woman’s Health v. Hellerstedt.

En United States v. Virginia (1996), la jueza defendió el derecho de una estudiante de instituto de postular a la Escuela Militar de Virginia (VMI, por sus siglas en inglés), una institución estatal, con más de ciento cincuenta años de antigüedad, dedicada exclusivamente a la formación militar para hombres.  En su fallo, la jueza Ginsburg concluyó lo siguiente: “Algunas mujeres pueden cumplir los estándares físicos que la VMI impone a los hombres; son capaces de todas las actividades requeridas a los cadetes de la VMI y les gustaría ingresar en la VMI, si tuvieran la oportunidad. Este fallo, en base a lo que las mujeres pueden hacer, decreta como presuntamente inválida una ley que les niega las mismas oportunidades para aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad”[8].

En el año 2016, la jueza Ginsburg también fue responsable del fallo en Whole Woman’s Health v. Hellerstedt, el mayor caso relativo al derecho al aborto desde Roe v. Wade. En dicho caso, la decisión de la Corte Suprema ayudó a derogar la controvertida ley H.B.2 en Texas, la cual imponía una serie de regulaciones sobre las clínicas de aborto, aparentemente diseñadas para disuadir a las mujeres de someterse a dicho procedimiento[9]. Respecto a dicho caso, la jueza expuso lo siguiente: «Es imposible creer que la ley H.B.2 pueda proteger genuinamente la salud de las mujeres, y es seguro creer que dicha ley hará más difícil para ellas obtener abortos. Cuando un Estado limita el acceso a abortos seguros y legales, las mujeres se ven en situaciones desesperadas que ponen en riesgo su salud y seguridad”[10].

4. La situación actual en Estados Unidos

A menos de siete semanas de las elecciones en Estados Unidos, la muerte de Ruth Bader Ginsburg ha estremecido a los estadounidenses, propiciando una contienda política sobre el futuro de la Corte Suprema, la cual se encuentra conformada por nueve jueces que ostentan puestos vitalicios[11]. Dentro del Tribunal Supremo, la jueza Ginsburg formaba parte de un bloque de cuatro jueces progresistas, los cuales solían necesitar de un quinto voto para convertirse en mayoría. En votaciones recientes, ese quinto voto lo había dado el juez John Roberts. Gracias a ello, los progresistas lograron la mayoría en decisiones importantes relativas a la inmigración, derechos de la comunidad LGTBIQ+, y otros temas socialmente relevantes.

Tras la muerte de Ginsburg, se ha abierto la posibilidad de que el presidente Donald Trump pueda nominar al sucesor de Ginsburg, y así logre inclinar la balanza a favor de los conservadores[12].  En este sentido, si Trump lograse colocar a un tercer magistrado netamente conservador, la Corte pasaría a tener seis jueces instalados por republicanos, mientras que el bloque liberal se quedaría en una minoría de tres. Lo anterior podría conducir, con el paso del tiempo, a alteraciones significativas en diversas ramas del derecho. Por ejemplo, algunos han señalado que, con un nuevo juez conservador en la Corte, quizás se abriría el camino para revertir parcial o totalmente lo establecido en Roe v. Wade, el emblemático caso mediante el cual el Tribunal Supremo despenalizó el aborto[13]. No obstante, si bien el presidente de los Estados Unidos tiene la potestad de elegir a los miembros de la Corte Suprema, los candidatos que este proponga deben ser confirmados por el Senado.

Consciente de las repercusiones que traería consigo su partida, la jueza Ginsburg indicó en su testamento que su “deseo más ferviente” era no ser reemplazada hasta que un nuevo presidente asumiese el mando[14]. De esta forma, podría evitarse que Trump elija a un nuevo miembro para el Tribunal, pues, según las encuestas, Joe Biden, candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, sería quien tendría más posibilidades de ganar las elecciones[15].  Pese a ello, Trump ha dejado en claro que no tiene intención de retrasar la nominación de la nueva integrante del Tribunal y que planea anunciarla el sábado 26 de septiembre [16]. Como esto ocurre, además, en un país políticamente polarizado y a pocas semanas de una elección presidencial llena de tensión, el debate por el reemplazo de Ginsburg amenaza con aumentar la fractura entre republicanos y demócratas[17].

Si bien la situación política en Estados Unidos es complicada y el futuro de la Corte Suprema sigue siendo incierto, es innegable que los triunfos que cosechó Ginsburg a lo largo de su carrera no podrán ser fácilmente borrados, pues ella ha logrado sembrar algo que nadie podrá destruir: la esperanza de una sociedad equitativa. Es innegable que Estados Unidos dista de ser el país que Ginsburg soñó, sin embargo, mujeres como ella han logrado despejarles el camino a futuras generaciones, las cuales seguirán luchando hasta lograr una sociedad en donde no se discrimine en base al género, orientación sexual, religión, o cualquier otro aspecto que diferencie a alguien del resto.


[1] WJLA (21 de septiembre de 2020). Another night, another vigil for Justice Ginsburg at the Supreme Court. Recuperado de https://wjla.com/news/local/another-night-another-vigil-for-justice-ginsburg-at-the-supreme-court.

[2] SCANLON, J., (1999). Significant contemporary American feminists: a biographical sourcebook, Estados Unidos: Greenwood Publishing Group.

[3] HUNT, A., (1993). Women Right Now: Meet Our New Supreme Court Justice”, Estados Unidos: Glamour.

[4] ROBERTS, S., (1993). Two Lives of Ruth Bader Ginsburg, Estados Unidos: U.S. News and World Report.

[5] Esquire (21 de septiembre de 2020). Ruth Bader Ginsburg’s Most Important Legal Victories. Recuperado de https://www.esquire.com/news-politics/a34085362/ruth-bader-ginsburg-most-important-legal-victories/

[6]  Case Briefs (21 de septiembre de 2020). Frontiero v. Richardson. Recuperado de https://www.casebriefs.com/blog/law/constitutional-law/constitutional-law-keyed-to-chemerinsky/equal-protection/frontiero-v-richardson/

[7] The Conversation (21 de septiembre de 2020). Ruth Bader Ginsburg helped shape the modern era of women’s rights – even before she went on the Supreme Court. Recuperado de https://theconversation.com/ruth-bader-ginsburg-helped-shape-the-modern-era-of-womens-rights-even-before-she-went-on-the-supreme-court-95705

[8] Habitación propia (21 de septiembre de 2020). Ruth Bader Ginsburg, legado de igualdad y justicia. Recuperado de https://habitacionpropia.es/ruth-bader-ginsburg/

[9] ACLU Texas (21 de septiembre de 2020). Whole Woman’s Health v. Hellerstedt. Recuperado de https://www.aclutx.org/en/cases/whole-womans-health-v-hellerstedt

[10] Oyez (21 de septiembre de 2020). Whole Woman’s Health v. Hellerstedt. Recuperado de https://www.oyez.org/cases/2015/15-274

[11] BBC News (21 de septiembre de 2020). Ruth Bader Ginsburg: por qué la muerte de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU. supone un terremoto en una nación ya fracturada. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54217689

[12] CNN (21 de septiembre). Muere la jueza Ruth Bader Ginsburg a los 87 años. Recuperado de https://cnnespanol.cnn.com/2020/09/18/muere-la-jueza-ruth-bader-ginsburg-a-los-87-anos/

[13] Infobae (21 de septiembre). Por qué la muerte de Ruth Bader Ginsburg pone en peligro el derecho al aborto en EEUU. Recuperado de https://www.infobae.com/america/eeuu/2020/09/19/por-que-la-muerte-de-ruth-bader-ginsburg-pone-en-peligro-el-derecho-al-aborto-en-eeuu/

[14] BBC News (21 de septiembre de 2020). Ruth Bader Ginsburg: por qué la muerte de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU. supone un terremoto en una nación ya fracturada. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54217689

[15] BBC News (21 de septiembre). US election 2020 polls: Who is ahead – Trump or Biden? Recuperado de https://www.bbc.com/news/election-us-2020-53657174

[16] El Mundo (24 de septiembre). Abucheos a Donald Trump en su visita a la capilla ardiente de la juez Ruth Bader Ginsburg: «¡Respeta su deseo!» Recuperado de https://www.elmundo.es/internacional/2020/09/24/5f6cd042fdddffad368b4635.html

[17] BBC News (21 de septiembre). Ruth Bader Ginsburg’s death sparks political firestorm. Recuperado de https://www.bbc.com/news/election-us-2020-54215483