Análisis de los derrames de petróleo en Amazonas y Loreto desde la perspectiva de la construcción social de los problemas socioambientales

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Patricia Patrón Álvarez
Socióloga, máster en Estudios para el Desarrollo por la Erasmus University Rotterdam, de la Haya, Holanda y consultora de organizaciones de la sociedad civil del sector ambiental.

En las recientes semanas el caso de los derrames de petróleo ocurridos en Amazonas (25 de enero) y Loreto (3 de febrero) han sido parte de la agenda pública nacional.  Siendo que existen diversos problemas de índole ambiental en el país, que no necesariamente logran entrar en el debate social, como por ejemplo el caso del proyecto de Línea de Transmisión Moyobamba-Iquitos cuyo diseño propone atravesar el Humedal del Abanico del Pastaza, considerado sitio RAMSAR[1]; la deforestación que causan los monocultivos en la Amazonía[2]; el proyecto de asfaltado de una carretera que atraviesa la Zona de Amortiguamiento del Parque Nacional El Manu y la Reserva Comunal Amarakaeri[3], entre otros; cabe reflexionar acerca de los factores que permitieron posicionar un problema socioambiental en la agenda pública nacional.

Entre las diferentes posiciones epistemológicas para analizar los problemas socioambientales se da el constructivismo y el realismo. El primero señala que los problemas ambientales se convierten en tales cuando reciben el reconocimiento social, y el segundo argumenta que los problemas ambientales existen independientemente de la percepción social de los mismos en base “a las fuerzas causales de lo natural sobre lo social” (Dominguez & Aledo, 2001). El debate se agota distinguiendo dos clases de problemas, los socioambientales que están relacionados con las causas y efectos de los problemas ambientales, así como los significados culturales que se les asigna; y los ecológicos relacionados directamente a la degradación ambiental (ibídem).  

Desde la perspectiva de la construcción social de los problemas ambientales, para Hannigan (2006), estos no son considerados como tal de acuerdo a algunos “criterios fijos, asociales y evidentes”, sino por el contrario esto se debe a que existe un grupo de actores sociales entre los que se encuentran científicos, políticos, funcionarios públicos, periodistas y activistas ambientales que deben tener éxito en cómo colocar sus “demandas” para que estas pueden convertirse en problemas ambientales dignos de ser tomados en cuenta.

En ese sentido para que se produzca una construcción social exitosa de un problema ambiental, Hannigan (2006:78) señala que se deben dar los siguientes factores necesarios:

  • Autoridad científica para validar las demandas
  • Voceros que puedan generar un puente entre ambientalismo y ciencia
  • Atención mediática en la cual el problema es enmarcado como novedoso e importante
  • Dramatización del problema en términos visuales y simbólicos
  • Incentivos económicos para realizar una acción en favor del ambiente
  • Institución que pueda asegurar la continuidad de la demanda

Tomando en cuenta estos factores, revisaremos el caso de los derrames del Oleoducto Norperuano, cuyas conclusiones nos permitan identificar los aspectos clave que pueden ayudarnos a colocar otros “problemas socioambientales” nacionales en la agenda pública. Asimismo, con todos los elementos del caso, identificar cuáles son los cambios en políticas públicas requeridos para reducir los riesgos de problemas socioambientales.

Autoridad científica para validar las demandas

Un aspecto a tomar en cuenta es que, en el caso de los derrames del Oleoducto Norperuano, era evidente la contaminación con petróleo de los cuerpos de agua, de la fauna y flora de la zona, así como de las tierras de cultivo de las comunidades locales. El problema se agravó cuando las fuertes lluvias de esta temporada hicieron que el petróleo se expandiera hacia otros cuerpos de agua. 

A pesar de la evidencia de la contaminación, era necesario contar con una “versión oficial” sobre esta, la cual ha sido comunicada por las autoridades públicas involucradas tales como: el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA); el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minas (OSINERGMIN); la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA); el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI); entre otros, cuyos profesionales técnicos han tenido que certificar el grado de contaminación ambiental, los riesgos para la salud de las personas, y la seguridad del ducto. Los resultados de las muestras de agua, aire y suelo respecto a su grado de contaminación todavía no han sido anunciados por las autoridades competentes.

Las organizaciones indígenas en alianza con otras organizaciones de la sociedad civil están buscando realizar su propio levantamiento de muestras lo que les permitiría contrastar sus hallazgos con los que genere el Estado.

Voceros que puedan generar un puente entre ambientalismo y ciencia

Los documentos técnicos sobre los derrames son elaborados por las autoridades públicas competentes, pero es necesario contar con profesionales que revisen la información y tengan la capacidad de resaltar los puntos más importantes. Debido a la evidente contaminación por petróleo, en este caso no ha sido determinante que se cuente con voceros, para explicar el daño ambiental. Las demandas manifestadas por los propios líderes de las comunidades afectadas y el material audiovisual de los derrames de petróleo lograron transformar el problema en una demanda activa[4].

Este caso si ha servido para que se cuestione la efectividad de los cambios normativos en materia ambiental para facilitar las inversiones, y para ello si se ha necesitado el expertise de las organizaciones de la sociedad civil[5].  

Atención mediática en la cual el problema es enmarcado como novedoso e importante

La atención mediática al problema de los derrames se viene dando a través de medios de difusión masiva: medios tradicionales (radio, televisión y prensa escrita); y a través de redes sociales como el Facebook y el Twitter. Un video del derrame de petróleo ocurrido en Amazonas se difundió el 10 de febrero por redes sociales, llamando la atención sobre la expansión del petróleo. A partir de ese video, los medios de comunicación tradicional dieron mayor cobertura al problema. Un programa de televisión dominical difundió un reportaje sobre los derrames en el cual se recogían las declaraciones de la población local, el presidente de PETROPERÚ, profesionales que estuvieron presentes en la zona de los hechos, expertos en institucionalidad ambiental, entre otros[6].

Llama la atención la rápida difusión de la noticia a través de las redes sociales, inclusive se elaboraron mensajes (memes) que vinculaban el problema socioambiental y el contexto actual: la campaña electoral y las declaraciones de actores de cine internacional. Aquí la pregunta que nos hacemos es si la difusión masiva de este problema socioambiental se debe a que las imágenes hablaban por sí solas por lo que no se necesitaba una opinión científica de respaldo[7].

Dramatización del problema in términos visuales y simbólicos

No todos los derrames de petróleo tienen cobertura mediática[8] puesto que la percepción sobre su gravedad es relativa. El material audiovisual de lo ocurrido en el río Chiriaco presentaba una situación de daño ambiental grave. Los videos y  las fotos mostraban ríos y quebradas con concentraciones elevadas de petróleo, así como mujeres y niños manchados de petróleo. Esta “dramatización” generó la preocupación de un mayor número de personas, y no solo del ámbito ambientalista, de derecho humanos y conservacionista[9].

Por otro lado, los líderes indígenas de la Organización Regional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú (ORPIAN-P) de Amazonas y Cajamarca, así como de la Coordinadora de Pueblos Indígenas San Lorenzo (CORPI-SL) de la provincia de Datem del Marañon, en Lima, explicaron la problemática desde una perspectiva sociocultural, de cómo los ríos son su principal fuente de agua para consumo humano, su principal fuente de alimento, así como de ingresos monetarios por la venta de pescado.

Incentivos económicos para realizar una acción en favor del ambiente

Entre las varias aristas discutidas sobre el problema ambiental generado por los derrames de petróleo en la Amazonía, se cuestionó el desempeño de PETROPERÚ. A fines del 2015, en la agenda pública se encontraba el debate respecto a si la referida empresa pública debería explotar un yacimiento petrolífero (Lote 192 ubicado en Loreto), cuestionándose su capacidad técnica y de negocios[10].

La revisión de toda la información sobre este punto escapa los alcances del presente documento, pero podemos lanzar la siguiente hipótesis: debido a los derrames, la imagen de PETROPERÚ se relaciona con poca eficiencia y responsabilidad ambiental, lo que puede ser aprovechado por corporaciones privadas interesadas en el explotar el mencionado lote. Por otro lado, medios de prensa con cierta tendencia al liberalismo económico, también podrían estar más interesados en aprovechar el accidente ambiental para resaltar el mal desempeño de la empresa pública en general, que en el problema socioambiental y su solución. 

Por otro lado, la situación de los derrames también fue tomada en cuenta por los candidatos a la presidencia del país, quienes visitaron las zonas afectadas, algunos de ellos, luego de que el tema forme parte de la agenda pública nacional[11].

Institución que pueda asegurar la continuidad a la demanda

Para que el problema socioambiental sea resuelto en su total dimensión requiere la participación de una institución que le dé continuidad a la demanda. En el caso de los derrames, se han generado varias demandas para mejorar la gestión pública a mediano y largo plazo: i) una atención humanitaria frente a emergencias ambientales, más inmediata y menos burocrática, y que convoque la participación coordinada, articulada y efectiva de las instituciones públicas para atender las necesidades de la población; ii) permitir nuevamente al OEFA iniciar procesos administrativos sancionadores en caso de problemas socioambientales; iii) promover y formalizar a las organizaciones de vigilancia ambiental y social comunitaria para mejorar las alertas tempranas sobre emergencias ambientales.

Por otro lado, en un corto plazo se requiere la atención a la población afectada: para cubrir necesidades básicas, así como gestionar indemnizaciones y compensaciones; y realizar el mantenimiento integral de ducto para evitar nuevos desastres.

El acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y organismos no gubernamentales (ONG) para brindar asesoría legal y agendar reuniones con tomadores de decisión y medios de prensa también ayuda a legitimar y dar continuidad a la exigencia de resolver el problema.

En conclusión, los desastres ambientales que muestran gráficamente la gravedad de la contaminación sobre los ecosistemas y que afectan directamente a la población son los que más fácilmente podrían ser considerados como un problema socioambiental que merece captar la atención mediática. En ese sentido, el material audiovisual es clave para acompañar las demandas para solución del problema socioambiental. Asimismo, las declaraciones de los líderes de las comunidades afectadas más el acompañamiento mediático logran transformar el problema en una demanda activa.  Este caso nos hace reflexionar en la necesidad de prevenir los impactos significativos negativos de otras políticas, planes o programas públicos, buscando entender tanto los problemas de naturaleza ecológica como los problemas socioambientales. 


Referencias bibliográficas
DOMINGUEZ, A. y ALEDO, A. (2001) Teoría para una sociología ambiental. Universidad de Alicante. España
HANNIGAN, J (2006) Environmental Sociology. Routledge. Estados Unidos
[1] Actualmente el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) está siendo revisado por la Dirección General de Asuntos Ambientales Energéticos del MINAM.
[2] Para ver el reportaje de Ojo Público “El Financista norteamericano acusado de deforestación en el Perú”, acceder al siguiente link: http://ojo-publico.com/44/el-financista-norteamericano-acusado-de-deforestacion-en-el-peru
[3] Para ver el dossier del MINAM, acceder al siguiente link: http://www.minam.gob.pe/wp-content/uploads/2016/02/Dossier-Carretera-Boca-Manu.pdf
[4] http://www.dar.org.pe/noticias/np_020316_evalternativo_eiti/
[5] http://www.dar.org.pe/noticias/medidas-correctivas-impuestas-por-ley-n-30230-no-son-suficientes-para-evitar-la-contaminacion-ambiental/
[6]  Primer Reportaje del programa de televisión Cuarto Poder del 14 de febrero de 2016: http://www.americatv.com.pe/cuarto-poder/reportaje/desastre-bagua-terribles-alcances-derrame-petroleo-noticia-47248
[7] Segundo Reportaje del programa de televisión Cuarto Poder del 06 de marzo de 2016: http://www.americatv.com.pe/cuarto-poder/reportajes/derrame-petroleo-fallas-oleoducto-norperuano-noticia-48110
[8] http://www.dar.org.pe/noticias/tragedia-ambiental-que-se-vive-por-derrame-de-gas-liquido-en-la-cuenca-del-rio-urubamba-ha-causado-la-muerte-de-peces-y-contaminacion-de-rio-paratori/ 
[9] Esta preocupación se manifestó a través de las redes sociales.
[10] http://elcomercio.pe/politica/actualidad/lote-192-petro-peru-asumiria-inversion-riesgo-noticia-1850637
[11] http://elcomercio.pe/politica/elecciones/candidatos-siguieron-campana-zona-derrame-petroleo-amazonas-noticia-1882717

 

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