¿Hacia un Estado Laico en el Perú? Elecciones, Catolicismo Conservador en Crisis, y Activismo Civil por el Cambio

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Carlos F. Cáceres[1]

Médico y epidemiólogo social. Profesor Principal/Director del Centro de Investigación Interdisciplinaria en Sexualidad, SIDA y Sociedad, Universidad Peruana Cayetano Heredia.


En esta nueva coyuntura electoral peruana –  con elecciones presidenciales y parlamentarias en abril de 2016, para el quinquenio 2016-2021 – no faltará la presencia del discurso de la jerarquía católica, y particularmente la del arzobispo de Lima, quien ya insinuó en su espacio radial las líneas de lo que él considera correcto en el marco del debate político a venir, esperando constituirse en ‘censor moral’ de los candidatos (recuérdese, por ejemplo, que incluso la actual pareja presidencial ‘cumplió’ con visitar a Cipriani antes del ballotage del 2011). Sin embargo, dos factores distintos a los de procesos previos pueden afectar la capacidad de persuasión de Cipriani: Primero, pese a la habitual pobreza doctrinaria de los conglomerados electorales, ciertos sectores del electorado, articulados mediante las redes sociales, se han ido involucrando en temas que suelen generar oposición en la iglesia, como la descriminalización del aborto por violación, la protección contra el acoso callejero, o el matrimonio igualitario. En segundo lugar, el liderazgo ultraconservador de la iglesia peruana no logra resolver una seria crisis de legitimidad creada por serias denuncias de abuso sexual, psicológico y físico que parecen impregnar la médula de su organización tal vez más representativa: el Sodalicio de Vida Cristiana (SVC)[2]. Sobre esta crisis hemos ya analizado los casos de abuso sexual[3], y esperamos analizar otras de sus complejas dimensiones. Aquí nos enfocaremos en la discusión sugerida en el título.

Modernidad y Estados Laicos

Bajo distintas modalidades, muchos países del mundo, comenzando por los más desarrollados, han logrado establecer el principio de laicidad del Estado[4] como un pilar de su legislación y sus políticas públicas en la modernidad, aun cuando el secularismo nominal y el real no siempre han marchado paralelos en el tiempo en tales países[5].

En algunos, como la Francia iluminista, el México revolucionario y la España de la democracia, esta secularización se dio mediante un discurso explícito que describía un papel negativo del tutelaje eclesiástico sobre la vida pública antes de darse dicho cambio; en otros ocurrió implícitamente en el marco de la conciencia social sobre una existente diversidad de credos y una divergencia de intereses entre el Estado y las iglesias.

Los Concordatos y el Papel de la Jerarquía Católica en América Latina

A excepción del caso mexicano (el cual también perdió radicalidad con el tiempo), y tal vez de un Uruguay históricamente secular, los países de América Latina han tendido a mantener la preeminencia de la Iglesia Católica, y en algunos casos incluso la denominación de sus Estados como confesionales (como es el caso de Argentina y Costa Rica). La mayor parte de países que tuvieron una presencia católica importante, sin embargo, han firmado acuerdos de Concordato[6] con el Estado Vaticano[7], que suelen legitimar privilegios económicos y políticos de varios tipos.

Para un análisis genérico del papel de la Iglesia Católica en la región hay que recordar dos factores: Primero, cada país es una realidad distinta, y en cada uno puede haber particularidades importantes. Segundo, la Iglesia Católica es un conglomerado de congregaciones, organizaciones y actores, a veces con orientaciones muy distintas entre sí, que actúan en varios niveles de la realidad de un país (por ejemplo, apoyo a poblaciones rurales, educación en zonas alejadas o en colegios urbanos de varios niveles socioeconómicos, asistencia a enfermos, lobby de alto nivel para influir en políticas públicas). Teniendo eso en cuenta, comenzaremos reconociendo que la Iglesia Católica Latinoamericana ha tenido un papel positivo en muchos procesos, particularmente (a diferencia del caso español) un papel activo de sus actores progresistas en la defensa de los sectores afectados por dictaduras de derecha (como en El Salvador y Chile)[8]; un trabajo serio con los sectores más pobres; y una colaboración fundamental en procesos críticos, como, en el Perú, la comisión que definió indultos de inocentes condenados por terrorismo, y la misma Comisión de la Verdad y Reconciliación[9].

Lamentablemente, su protagonismo más visible se ha vinculado a su interés histórico por regular la sexualidad y la reproducción desde su doctrina vigente, y su influencia se ha solido centrar en sectores como Educación, Salud, Justicia y Relaciones Exteriores. No sorprende que estas posturas hayan sido la bandera de sectores ultraconservadores de la iglesia en la región, los cuales iniciaron un momento de auge desde el inicio del Papado de Juan Pablo II. Por ejemplo, en Educación Pública han sostenido un discurso católico rígido en educación sexual, oponiéndose a la implementación de lo que UNESCO denomina educación sexual integral[10] y han defendido la formación religiosa católica universal.

En Salud Pública han tratado de limitar el escalamiento de la contracepción moderna (abogando por el uso exclusivo de los ‘métodos naturales’)[11], se ha opuesto judicialmente a la llamada ‘contracepción oral de emergencia’, calificándola de abortiva, contra lo sostenido por la OMS y los expertos; y se han opuesto a cualquier iniciativa de despenalizar la interrupción voluntaria de la gestación, incluyendo en casos de peligro materno y de violación, en todas estas situaciones utilizando el discurso de una ‘defensa de la vida’, que denuesta a quienes proponen cambios, y niega la evidencia de que la criminalización no elimina el aborto, pero lo hace más riesgoso, sobre todo en mujeres pobres[12].

En justicia y políticas sociales, se han opuesto al reconocimiento legal de cualquier forma de diversidad sexual y de género, incluyendo su mención en leyes antidiscriminatorias, en la óptica de que dicha mención llevaría tarde o temprano a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo[13]. Estratégicamente han basado su postura en el ataque de lo que llaman “ideología de género”[14], la cual abarca, desde su óptica, desde la crítica a la postergación de las mujeres[15], hasta todos los planteamientos actuales que se distancian de la visión edulcorada de la familia patriarcal, considerada ‘pilar de la sociedad’[16], pasando además por la desclasificación de la homosexualidad como enfermedad por parte de la Organización Mundial de la Salud[17].

Durante un período de más de treinta años (correspondiente a los papados de Wojtyla y Ratzinger), guardando una relación antitética con el movimiento social pro-derechos sexuales y reproductivos, aunque sin dejar de utilizar la tradicional presión de la jerarquía sobre los políticos, el activismo católico ultra-conservador se ha comenzado a expresar mediante movimientos seculares ligados a la iglesia[18]. Así, ha comenzado a utilizar recursos seculares como la ley y el conocimiento científico, aunque de manera selectiva, ‘en lo que le favorece’. Abusa de la rigidez de la ley frente al aborto para restringir el acceso a la contracepción oral de emergencia, pero da por sentado un status de excepción legal en casos de denuncias de pederastia perpetrada por religiosos, en los cuales los efectos en las víctimas parecen carecer de importancia frente al deber de proteger a la iglesia[19]. Utiliza selectivamente la descripción de la fecundación en la biología molecular para ganar espacio para sus planteamientos contra la contracepción de emergencia[20], pero no acepta las publicaciones de las autoridades mundiales sobre el mecanismo de acción de la misma[21], y al mismo tiempo mantiene dogmas que están reñidos con el uso de la ciencia moderna – el conocimiento científico no se puede usar selectivamente, pues ello es moralmente incoherente y racionalmente absurdo.

La Situación en el Perú

En el Perú, que firmó un generoso Concordato con el Vaticano en 1980[22], muchos de estos problemas se han hecho visibles[23], y en algunos sentidos este país es considerado un laboratorio de la acción política del catolicismo ultraconservador en la región, por el nombramiento de obispos del Opus dei y, justamente el SVC, movimiento éste último que comenzó una relación privilegiada con Roma en los años ochenta, con el papado de Wojtyla. En ese período, a cargo de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ratzinger se enfocó en una crítica a la Teología de la Liberación en América Latina, en la que encontró desviaciones marxistas[24], y un llamado a la disciplina de sus principales ideólogos, entre los que se incluyó al sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, en detrimento del accionar de varias congregaciones y organizaciones progresistas que tuvieron un papel importante durante mucho tiempo. Sin embargo, la radicalización visible vendría con el nombramiento de Juan Luis Cipriani, obispo del Opus dei, como Cardenal y Primado del Perú a inicios del siglo XXI. Cipriani venía de una labor controvertida en el Arzobispado de Ayacucho, según detalla el Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación[25], y también tuvo un papel dudoso en la negociación con los secuestradores del Movimiento Túpac Amaru en la Residencia del Embajador de Japón, a pedido de su amigo el entonces presidente Fujimori. Desde su ascenso, Cipriani asumió protagonismo político personal como líder católico, dado que una gran mayoría de personas en el Perú aún se declara católica. Se ‘ocupó’ de Gustavo Gutiérrez (que dejó de depender jerárquicamente de él cuando se adscribió a la orden dominica)[26] y buscó tomar las riendas de una serie de organismos y propiedades de la Iglesia o adscritos a ella. Uno de los casos más sonados ha sido el que dio lugar a un litigio con la Pontificia Universidad Católica (PUCP), para asumir, como ‘Gran Canciller’, control sobre su vida académica y sus bienes[27].

El papel más conocido de Cipriani es, sin embargo, el político. Conduciendo ‘Diálogos de Fe’ en una cadena radial cercana a la iglesia, Cipriani expresa semanalmente sus puntos de vista sobre todo aspecto de la realidad que le interese. Llama al orden a los partidos políticos, que usualmente prefieren aliarse con él para no abrirse flancos (v.g. pese a que Alan García tuvo un hijo extramarital a inicios de su segundo gobierno, gracias a su obsecuencia disfrutó de una cómoda relación con el cardenal). No oculta su cercanía con posturas de derecha económica, y es crítico de cualquier idea o actor que se presente como socialista o de izquierda. Pero sobre todo Cipriani es un radical promotor de la perspectiva tradicional de la iglesia contra el aborto (el cual rechaza incluso como indicación terapéutica), fiel defensor del ideal de familia patriarcal, y enemigo a rajatabla de cualquier discusión sobre diversidad sexual y de género (incluida cualquier mención sobre uniones legales), habiéndose referido despectivamente a estas colectividades en el pasado. No obstante, frente a delitos como el abuso sexual de menores por parte de religiosos, ha sido acusado de encubrimiento[28], sugiriéndose que su severidad en estos casos pasa a un segundo plano cuando la iglesia se ve involucrada.

La Coyuntura y Oportunidades para el Avance del Estado Laico

Como planteamos al inicio de este texto, esta coyuntura podría replicar el círculo vicioso de disciplinamiento puritano del debate electoral, o, alternativamente, abrir un proceso virtuoso de afirmación del Estado Laico mediante un saludo cortés al cardenal, dándosele a entender que su mensaje fue escuchado, pero no debe ser el único ni el más importante. Habría dos tipos de factores que plantean esta nueva coyuntura:

– Primero, el mundo ha cambiado de forma importante en cinco años, y ello ha repercutido en el Perú. En el terreno de lo sexual y reproductivo, la agenda que más ha cambiado es la de la diversidad sexual y de género. No solo es un tema tratado de forma prioritaria por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, sino que las Américas van manifestando un consenso cada vez mayor en la dirección del reconocimiento de derechos, no solo a la vida sino al mismo matrimonio igualitario[29] o, en otros casos, otras formas de unión legal, así como, para las personas trans, el reconocimiento del género de elección. En América del Sur, sólo Perú, Paraguay y Venezuela carecen de legislación positiva en relación con la diversidad sexual; Argentina y Uruguay tienen matrimonio igualitario con derecho a adopción y ley de identidad de género; Brasil tiene una legislación diversa entre estados; Colombia, Ecuador y Chile tienen formas de unión civil, y Ecuador acaba de aprobar una ley de identidad de género, estando Chile en ese camino. Bolivia tiene dispositivos protectores, que en el caso de Perú no fueron aprobados. La CIDH acaba de publicar un contundente informe sobre el impacto de la violencia contra la comunidad LGBT en la región, instando a los Estados a responsabilizarse[30]. En relación con la interrupción voluntaria del embarazo, Uruguay y la Ciudad de México la despenalizaron íntegramente, mientras Perú reglamentó (y con ello viabilizó) el aborto terapéutico, y varios países discuten la posibilidad de despenalizar ciertas formas de aborto, sobre todo en casos de embarazo por violación. Debido a las características de la elección de 2011 en Perú, enfocada en el pánico económico, no se desarrollaron planteamientos políticos sobre salud y derechos sexuales y reproductivos, y el congreso careció de defensores de estas causas, mientras albergó a ultraconservadores católicos y evangélicos, lo que ha resultado en un quinquenio perdido en el desarrollo de legislación positiva sobre estos temas, siguiendo las tendencias de la legislación internacional y las obligaciones adquiridas por el país a través de la subscripción de compromisos internacionales. Sin embargo, pese a la pobreza creciente de los espacios políticos en los medios, se ha dado un desarrollo exponencial de las redes sociales y medios digitales, que han generado un público activamente involucrado en propuestas de avance en estas causas. Este es un ejemplo de cómo el desarrollo de la tecnología de comunicaciones tiene un considerable impacto político que logra contrarrestar la apuesta políticamente conservadora de muchos medios masivos. De hecho, para campañas por el aborto por violación, contra el acoso callejero, o por la unión civil, ha habido manifestaciones masivas que han sorprendido a propios y extraños. Por ello, los políticos de cualquier bancada harían mal en subestimar estos temas y mucho peor en oponerse a propuestas adecuadas para el avance de los derechos correspondientes.

– En segundo lugar, el sector conservador de la iglesia católica, que actualmente tiene un papel dominante en el Perú, con Cipriani a la cabeza, atraviesa una crisis inédita a raíz del escándalo del SVC. Es cierto que el liderazgo de Cipriani siempre fue controversial, y que no tiene muchos aliados en la Iglesia Peruana[31] – representa una posición minoritaria dentro de la Conferencia Episcopal y tiene una imagen demasiado confrontacional, por la cual el mismo Opus dei dentro y fuera del Perú lo prefiere más lejos que cerca; finalmente, con el nuevo Papa ha perdido considerable poder en relación con Roma. Aunque hasta el momento, su fuerza y determinación sin contemplaciones le han permitido imponer sus posiciones; la gravedad de los problemas hechos públicos en el SVC no solo debilita a uno de sus aliados pragmáticos más fuertes, sino que deslegitima la agenda católica conservadora (¿cómo se puede seguir tirando la primera piedra “en defensa de la vida”, “por la familia”, y contra la diversidad sexual, cuando se ha conocido lo que se ha conocido de este movimiento?).

Un último punto: En un estudio sobre Religión, Política y Sexualidad que realizamos para CDD en 2013[32], toda la sección 5.2 (accesible en el vínculo a pie de página) analiza las percepciones de la población de Lima, Ayacucho y Pucallpa acerca de la relación entre iglesias y estado. En síntesis, la población quiere un estado laico: desaprueba la intervención religiosa en política; considera que los políticos no deberían guiarse por sus creencias religiosas; y mayormente no toma en cuenta las posturas de la iglesia ni sobre política ni sobre salud sexual y reproductiva. Y, por cierto, desaprueba el pago de salarios a clérigos y la exoneración incondicional de impuestos de la que disfruta la iglesia católica. A la luz de estos hallazgos, pareciera que las iglesias se las han ingeniado para convencer a los políticos de que tienen un poder mayor al que realmente tienen. Tal vez ha llegado el momento de que estos temas, que son centrales para la consolidación de un estado laico, sean tomados muy en serio por los políticos antes de entrar plenamente en el debate electoral.


[1] Las opiniones son personales.
[2] Salinas P. Mitad monjes, mitad soldados. Planeta, 2015. Véase http://www.planetadelibros.com.pe/mitad-monjes-mitad-soldados-libro-207079.html
[3] Véase https://realizandoutopias.wordpress.com/2015/11/30/abuso-sexual-de-religiosos-iglesia-sexualidad-poder/
[4] Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Laicismo
[5] Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_laico
[6] Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Concordato
[7] Esto difiere del caso español, en el cual la percepción pública de una vinculación entre franquismo/falangismo e iglesia católica ha implantado en la cultura popular de la España post-franquista un fuerte sentimiento anticlerical.
[8] Véase http://www.cnnchile.com/noticia/2013/09/09/el-rol-de-la-iglesia-catolica-durante-la-dictadura
[9] Véase http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20III/CAPITULO%203%20-%20Org%20Sociales%20frente%20al%20conflicto/3.3.LA%20IGLESIA%20CATOLICA%20Y%20LA%20IGLESIA%20EVANGELICA.pdf
[10] Véase http://unesdoc.unesco.org/images/0022/002217/221729s.pdf
[11] Véase http://contracepcion.info/f-cathols.htm
[12] Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Aborto_en_M%C3%A9xico
[13] Véase https://www.aciprensa.com/Familia/homosex-catolicis.htm
[14] Véase https://www.aciprensa.com/controversias/genero.htm
[15] Véase http://www.unwomen.org/es/what-we-do
[16] Véase http://www.chasque.net/frontpage/relacion/0507/familia..htm
[17] Véase http://www.iguales.cl/la-desclasificacion-de-la-orientacion-sexual-como-categoria-patologica-argumentos-y-propuesta-del-grupo-de-trabajo-en-la-revision-de-la-cie%C2%AD-10/
[18] Agustina Ramón Michel y Sonia Ariza Navarrete. Objeción de Conciencia y Aborto: La Libertad Consciente. En: Ramos, Silvina (ed): Investigación Sobre Aborto en América Latina y el Caribe: Una Agenda Renovada para informar políticas públicas e incidencia. CLACAI, CEDES, PROMSEX, Population Council 2015. http://www.clacaidigital.info:8080/xmlui/handle/123456789/676
[19] Véase https://realizandoutopias.wordpress.com/2015/11/30/abuso-sexual-de-religiosos-iglesia-sexualidad-poder/
[20] Véase https://www.aciprensa.com/vida/inicio.htm
[21] Véase https://www.aciprensa.com/vida/emergencia.htm
[22] Véase http://www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/archivio/documents/rc_seg-st_19800726_santa-sede-peru_sp.html
[23] Cáceres C, Cueto M, Palomino N. (2008). Policies around Sexual and Reproductive Health and Rights in Peru: Conflict, Biases and Silence. Global Public Health 3(1):39-57 http://www.iessdeh.org/usuario/ftp/SRH%20Policies%20in%20Peru%20-%20caceres%20et%20al.pdf
[24] Véase http://infocatolica.com/blog/sacroprofano.php/1403071224-teologia-de-la-liberacion-vis
[25] Véase https://coherenciauniversitaria.lamula.pe/2011/08/28/cipriani-y-la-comision-de-la-verdad/coherenciauniversitaria/
[26] Véase http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2013/09/15/cipriani-tilda-de-ingenuo-al-prefecto-de-doctrina-de-la-fe-por-promover-el-encuentro-entre-francisco-y-gustavo-gutierrez-teologia-liberacion-papa-cardenal-muller.shtml
[27] Véase http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/04/19/cardenal-cipriani-el-problema-de-la-iglesia-peruana-iglesia-america-peru-cardenal-lima-papa-opus-obra.shtml
[28] http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/10/24/denuncian-al-cardenal-cipriani-por-encubirmiento-de-los-abusos-del-fundador-del-sodalicio-iglesia-religion-dios-papa-lima-peru.shtml
[29] Véase https://www.hrw.org/es/news/2015/06/30/ee-uu-la-corte-suprema-ratifica-el-matrimonio-entre-personas-del-mismo-sexo
[30] Véase http://www.oas.org/es/cidh/multimedia/2015/violencia-lgbti/violencia-lgbti.html
[31] Véase http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/04/19/cardenal-cipriani-el-problema-de-la-iglesia-peruana-iglesia-america-peru-cardenal-lima-papa-opus-obra.shtml
[32] Católicas por el Derecho a Decidir-Perú (2015). Religión, Sexualidad y Política – Explorando Saberes y Actitudes. Lima, CDD.  Accesible en el siguiente link: http://www.iessdeh.org/usuario/ftp/Religio_sexualidad_y_politica.pdf

 

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